viernes, 15 de octubre de 2010

Mi papá se ve triste, pero no soy capaz de hablarle, ni de escucharlo, ni de abrazarlo. A veces me dan muchas ganas, pero no sé que le pasa a mi persona por ser tan mal agradecida.
Ahora se encuentra en su lugar que ocupa en su sillón viendo las noticias, se le ven los ojos cansados y cristalinos, no quiero molestarlo.
Yo creo que anhela que le cuente mis cosas, que le comente lo que hice en el día, que comparta unos minutos con él. Me da tanta impotencia ser así, reconosco mis errores, pero no los enfrento ni los soluciono, sigo igual que siempre. Una malagradecida de todo lo que él me ha dado.

No sé que me pasa...
no sé que hacer... no me gusta ser así.

En algunas ocasiones siento que prefiero aguantarme y reventarme a llorar, porque soy una cobarde y una cabra chica.


Parece que soy lo peor...o por lo menos así me siento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario